Es una historia en que dos chicas en sus travesuras de niñas cuando apenas tenían sólo nueve años jugaban con el tablero de la oui-ja. Cuando contó esta historia, tenía tan sólo 13 años, y el hecho había ocurrido hacía apenas unas semanas.
Esta ocasión yo seré quien les cuente la historia... Las dos adolescentes entraron en una casa abandonada con el fin de invocar a algún espíritu, pero en esta ocasión, al contrario que las veces anteriores, en vez de venir un espíritu benigno, vino uno maligno. Aquel espíritu, mediante el tablero, les ordenó que hiciera lo que él les ordenaba o las mataría.
Le preguntaron alucinadas qué quería. "Mataos mutuamente" fue su contestación. No dudaron en decirle que se fuera, pero el vaso se movía enérgico una y otra vez hacia el NO del tablero. Tras varias negativas rotundas, el vaso paró en seco y ellas se miraron preguntándose qué estaba ocurriendo. Entonces ocurrió.
Que al final de la escalera de aquella casa abandonada había un fantasma. Llegaron incluso a hacerle una fotografía. En aquel mismo momento escucharon un crujido y al girarse vieron que el vaso de cristal se había roto. Al mismo tiempo el fantasma desaparecía.



1 comentarios:
sigan adelante pero eso que hacen pero yo les digo que ese dios q ud creen q tiene poder no es asi xq mi Dios es un Dios de fortalezas y grandes cosas sobrenaturales como transformar tu mente Diois los bendiga y el espritu santo more en sus corazones
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